EL CABALLO

Aquí se trata del caballo criollo, desciende como todos los Equinos de las primeras manadas de Mongolia en Asia, llamado Tarpan, que aun conservan en sus orígenes la pureza de antaño. Hace menos de 10.000 años fue domesticado, cambiando el curso de la humanidad.

Su domesticación fue tan importante como el descubrimiento de la rueda.

Las distintas razas de este sólipedo fueron manipuladas por el hombre mediante una seria y atinada selección, además de la marca indeleble de los lugares y paisajes donde se desarrollaron.

Así llegamos a dos clases esenciales de este equino, los de fuerza y carga "Percherones" de unos dos metros diez de alzada (desde la cruz al suelo), muy utilizados para la guerra en la Edad Media porque debían cargar a sus jinetes con tremendas armaduras y arrastrar catapultas y otras herramientas pesadas de la época, fue utilizado también para la sirga .

Los llamados ligeros, de un metro sesenta o un metro setenta de alzada, patas chicas, piernas estilizadas, que sirvieron no solo para la guerra (caballería ligera), sino para las artes , comunicación, deportes y solaz.

La domesticación de este hermoso animal con la belleza de sus formas y la armonía de sus movimientos, cambio el curso de la historia, y facilito al hombre la vida, las comunicación y el trabajo.

Nuestro caballo criollo es descendiente seguro del caballo andaluz de España o del caballo árabe, dos grandes y reconocidos grupos de equinos, traídos por los españoles e introducido por el pacifico y por el Río de la Plata en la primera fundación de Buenos Aires, se desparramaron en estado semi salvaje por las fértiles llanuras pampeanas y mesetas patagonicas, conformando así, a una raza de caballos de un metro sesenta de alzada, cuerpo resistente cuya docilidad, mansedumbre, ductilidad, son proverbiales.

Si a todo esto le agregamos la facilidad que tiene para la supervivencia en inhóspitas condiciones tenemos una raza de animales que dieron al país grandes satisfacciones. E aquí una anécdota, un ingles fascinado por la nobleza del caballo criollo tomo la iniciativa de llevar dos ejemplares por tierra hasta Norteamérica, el nombre de estos equinos era Gato y Mancha cardal, salieron de la estancia "Los Cardales en 1928" cumplió perfectamente su cometido el ingles, y llegaron sanos y salvo a Estados Unidos, después de haber cruzado punas, estepas, selvas, ríos, y toda clase de obstáculos. El recorrido demando casi dos años, llama la atención que un originario de uno de los países de gran tradición caballística, como es el Reino Unido haya elegido a dos ‘Pingos" criollos para la hazaña que les narro. Desgraciadamente al llegar casi al final de su cometido en una autopista un automóvil atropello a Gato que iba cabrestiando a la par y lo mato..., Pero vayamos ya al significado que tenia para el gaucho el caballo criollo, fue su único medio de movilidad, muy pocos gauchos tenían mas de uno, con eso bastaba, para llevar sus escasos enseres y muy pocas "pilchas" (ropa y cobijas). El "pingo criollo sirvió en las epopeyas mas heroicas de la patria, En una poseía que aprendimos en los primeros grados de la escuela primaria, el poeta lo definió como "del galope corto, el aliento largo, el instinto fiel, que fue como un asta para la bandera que anduvo sobre el".

Otro escritor llamado Clemente Onelli escribió en 1914 "...para el campo denme el caballo criollo, de musculos de acero, de garrones de hierro, de pecho de bronce, sobrio como el anacoreta, templado a los cierzos y a los soles pampeanos, que hoy anda 20 leguas, y mañana también, y que pasado mañana, en un último empuje, rematará las 30 leguas que faltan a la jornada que se le exige..."

Vaya este recuerdo a todos los caballos y jinetes criollos que tenían en el montado a un amigo inseparable, que hasta como escudo le sirvió, que para pelear, se echaba de espalda en el "flete" para no ser sorprendido por atrás.